Sustentabilidad: 5 claves para generar valor

Las empresas enfrentan nuevos retos y riesgos; para que a las organizaciones les vaya bien es necesario que a sus grupos de interés también, dicen.

Los últimos 15 años han demostrado que el modelo de operación de negocios tradicional ha cambiado. Actualmente las empresas se enfrentan a nuevos retos y riesgos relevantes. Temas ambientales, sociales, éticos o de transparencia, tienen un gran potencial de impacto en las organizaciones.

Por su parte, los factores externos, los canales de comunicación y la influencia de los grupos de interés son cada vez más dinámicos y conllevan grandes riesgos y oportunidades para el mundo empresarial.

La identificación, categorización y gestión de estos temas se conoce como “sustentabilidad”, siendo la responsabilidad social corporativa un aspecto relevante de la misma. El tema ha cobrado interés para ejecutivos y empresas, porque marca una clara diferencia entre aquellas organizaciones que quieren ir más allá de sus obligaciones fiscales, laborales, de seguridad y de todos aquellos roles que deben cubrir al ser empresas formales y establecidas legalmente.

Las empresas que cuentan con una estrategia de responsabilidad corporativa o de sustentabilidad buscan un futuro más estable, contribuyendo con su comunidad para lograr una sociedad más equitativa en la que los negocios se den en mejores condiciones para su gente, sus grupos de interés y en general para su país. Estas empresas comprenden que para que a las organizaciones les vaya bien, es necesario que a sus grupos de interés les vaya bien.

Cinco puntos para una estrategia de responsabilidad corporativa

El objetivo que debemos tener fijo en la mente es construir una sinergia de ganar-ganar entre la empresa y sus grupos de interés, para ir más allá de ser una organización con programas filantrópicos. Para ello es relevante considerar algunas recomendaciones.

1. La sustentabilidad como eje estratégico de la empresa

La sustentabilidad debe estar ligada a la esencia y objetivo final de la organización. El valor de la estrategia por lo regular se logra maximizando lo que sabemos hacer como empresa, dado que lo hacemos con calidad y éxito.

En este sentido, las acciones de la empresa deben basarse en la sustentabilidad. Para concretar la estrategia en realidades medibles, cuantificables y mejorables, la Alta Dirección debe establecer indicadores que definan metas y logros, asimismo medibles, cuantificables y mejorables. Una empresa sin esta medición se arriesga a padecer percepciones erróneas y buenos deseos, lo cual le impedirá explotar todas sus capacidades.

2. Integre un comité multidisciplinario

Con directivos de alto nivel que estén ligados al máximo órgano de gobierno en la empresa: el Consejo de Administración. Este comité lo ayudará a asegurar una visión compartida con el más alto nivel del negocio y a configurar una sinergia alineada a través de toda la organización, ya que la sustentabilidad y la responsabilidad social corporativa deben ser parte medular del negocio, con visión multidisciplinaria, no solo un área aislada. Este comité debe concentrar, evaluar, medir y mejorar las acciones y programas de la empresa en el ámbito de acción sustentable.

3. Invierta los recursos suficientes

Tanto a nivel económico como en términos de capital humano. La definición y liberación de funciones son fundamentales para tener logros concretos. De no existir o no ser constantes los recursos, se corre el riesgo de tener una buena idea que no logre el impacto deseado, tanto al interior como al exterior de la organización.

4. Forme alianzas

El mundo exige especialización y dado que no podemos ser expertos en todo, contar con las alianzas correctas asegura un mayor y mejor impacto, además de un mayor alcance. Busque organizaciones vinculadas con su estrategia, que estén bien estructuradas y ayuden a la suya a alcanzar las metas del negocio de manera eficiente.

Estos aliados deben ser institucionales, con experiencia probada y transparencia en su rendición de cuentas. La confianza en la gestión eficiente, ética y probada de los recursos invertidos asegura una relación duradera y solidez en la comunicación acerca de los logros alcanzados al exterior del negocio.

5. Dé a conocer sus resultados

Ante los grupos de interés que tenga su organización. La relevancia de algo se mide en relación con la importancia que le otorga aquel para quien se ha desarrollado. La comunicación, en cualquier ámbito, es fundamental para mantener una buena y duradera relación.

A nivel empresarial sucede algo parecido. Hoy los grupos de interés tienen poder de influencia y demandan estar informados, y aquí, una aclaración relevante: informar es diferente a explotar comercialmente las buenas obras.

Informar es ser transparente en cuanto a resultados (económicos, sociales y ambientales) y en cuanto a nuestras metas, preocupaciones, éxitos y fracasos. Transparencia no es perfección, sino estar en una sintonía de enfoque, esfuerzo y mejoras a través del tiempo.

Dé a conocer su información o comunicación a través de una metodología de reporteo internacional, como la establecida por GRI (Global Reporting Initiative), lo que dará capacidad de comparación tanto interna como con grupos similares, a través del tiempo.

Es un gran trabajo que vale la pena

Todo lo que hemos mencionado suena a mucho trabajo. Lo es. Sin embargo, ¿lo valioso y duradero es sencillo y rápido? Recuerde que buscamos una transformación en la cultura, valores y forma de operar de todo el negocio. Es un gran esfuerzo que requiere constancia, enfoque adecuado y recursos, pero tenga en cuenta la recompensa: gestión reputacional, legal, física y operacional, bien valorada por el mercado, los grupos de interés y los colaboradores, asegurando un canal de comunicación abierto con todos ellos.

Sustentabilidad es valor, gestión de riesgos y búsqueda del largo plazo. Responsabilidad social corporativa significa aceptar que para lograr valor sostenido en el tiempo, reconocemos que el entorno debe recibir valor sostenido en el tiempo. Buscar permanencia y crecimiento implica el beneficio de la empresa a través del beneficio de la sociedad. Vale la pena cambiar la palabra “costo” por “inversión”, y es una inversión que agrega valor al negocio.

* Jesús González es socio líder de Asesoría de Gestión de Riesgos, Gobierno Corporativo y Sostenibilidad de KPMG en México

* Andrea Brassel es gerente de Responsabilidad Corporativa y Sustentabilidad de KPMG en México

www.cnnexpansion.com

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